Anónimo5
Soy “Paciente”, empecé a tener dolores de cabeza casi todos los días cuando tenía unos 15 o 16 años.
Sobre todo era por la mañana, se iba pasando a lo largo del día, casualmente los fines de semana no me solía pasar por lo que el médico de cabecera no le dio mucha importancia y dijo que seguramente sería algo psicológico.
El psicólogo dijo que no me pasaba nada.
Seguí así bastante tiempo hasta que un día volviendo de una excursión se me quedó la boca abierta y me la tuve que cerrar dándome un golpe. Se lo conté a mis padres y me volvieron a llevar al médico. No relacionaron una cosa con la otra y no le dio importancia pero mis padres siguieron buscando una solución.
Algún compañero de trabajo les habló de un especialista en ATM, el Dr. Kutz, así que allí fuimos.
Me hizo bastantes pruebas, escáner…y me diagnosticó un desgaste en la articulación. Me hizo una férula para dormir y solía ir una vez cada 15 días más o menos y me hacían un masaje con ultrasonidos (creo que era eso). En ese momento tenía 20 años.
Estuve bastante mejor durante unos 7 u 8 años hasta que empezó a empeorar otra vez el dolor de cabeza y ser algo diario otra vez.
No sabía muy bien a dónde ir para probar algo diferente hasta que una amiga de mi madre le habló de Txomin, ella se estaba haciendo un tratamiento de algo que no tenía nada que ver con lo mío pero dijo que viniese a probar así que eso hice y aparecí por aquí.
Lo primero que me hizo Txomin fue un montón de preguntas y pedir escáner y otro montón de pruebas más.
Me pusisteis una férula para llevar todo el día puesta para reposicionar la mandíbula y con eso la verdad es que mejoré bastante pero me seguía doliendo la cabeza bastante a menudo.
Después de un tiempo se llegó a la conclusión de que la única solución era la cirugía. Después de brackets, tornillos y todas las cosas que he llevado en la boca, llegó el momento de la cirugía, fue en enero del 2014. La recuperación fue lenta pero cuando todo se fue asentando me di cuenta de que ya no me dolía la cabeza.
Llevo más de 3 años llevando una vida normal, haciendo todos los planes que me proponen sin tener que quedarme en casa por que me duele la cabeza y acabar vomitando.
Estoy encantada después de todo el proceso y se lo recomendaría a cualquiera que tenga el mismo problema.
Donostia
Fdo.: “Paciente”
